
En 'Mustaine' el líder de Megadeth nos demuestra todo eso que siempre hemos tomado por cierto en el rock pero nunca hemos comprobado. Es cierta toda esa vida de mujeres, drogas y la pasión por la música lo que guía a una estrella de rock por su camino de virtuisidad, pero también en su camino a la decadencia.
En esta autobiografía (apoyado por Joe Layden) Dave Mustaine se abre como nunca se ha abierto en ninguna entrevista. Desde su niñez recordando la relación con sus padres, su crianza como Testigo de Jehová (en serio) y otras vivencias adolescentes donde la única constante era el hambre, y lo dice sin tapujo, sin vergüenza siquiera. Eran tiempos donde batallaba para encontrar que comer, donde dormir, hasta que encontró en la guitarra su salida, su escape, su pasión.
Habla entonces de como conoció a Lars, un chico de 18 años entusiasmado con hacer una banda de metal alejada del GLAM (que para Dave siempre significó Gay L.A. Metal) y con raíces más acordes al metal venido de la Gran Bretaña. Se sorprendió de lo joven que era, pero también se entusiasmó con las ganas de hacer una banda que marcara la diferencia, con un fijo destino de conquistar el mundo. Esas vivencias en una banda que no era la suya, siendo él el acostumbrado a tener hacer sus propias reglas y con su personalidad era obvio que no duraría mucho. Los detalles de su relación con los demás integrantes, de como iniciaron y terminaron están de no perderse. Siempre hay dos caras en una moneda y la versión de Lars y James es la que estamos acostumbrados a ver.
Enojado, decepcionado y sin un penny siquiera regresa a Los Ángeles totalmente solo sin nadie en quien contar más que su propia madre. Empieza a formar su banda como él la quiere y con la gente que él considera apta no sólo musicalmente, sino la apariencia también cuenta. Si llegabas a la audición con delineador en los ojos "NEXT!" Así, con toda la actitud de superar y vengarse de Metallica, surge Megadeth. La banda empieza a tocar y a tener su base de fans y por supuesto, groupies que los siguen a todos lados. Se demuestra un poco también la inmadurez y la falta de criterio en los primeros contratos donde prácticamente todo recae en la discográfica, pero no le importaba, él sólo quería hacer música, tener suficiente dinero para drogas y pasarla muy bien.
Se vienen las experiencias, decepciones, logros y como se disfrutó alcanzar al fin fama y fortuna al por mayor. La primera vez que vendes un millón de discos, significa entonces un reto de hacer lo mismo para todos los discos siguientes y esa ha sido la pauta en cada grabación de Megadeth. En medio de todo se describe el paso por centros de rehabilitación unas 17 veces donde siempre fallaban pues si el drogadicto no quiere rehabilitarse, no habrá rehabilitación. Hasta que una vez mirando una cruz se dijo "si ya lo he probado todo, ¿porqué no lo intento contigo?" También por primera vez se describe la relación con su esposa (quien no tiene el mínimo interés por el metal), sus hijos, su casa y su vida como padre y quien lo diría, sus 3 cintas negras en distintas artes marciales que lo ayudan a guardar el equilibrio como persona.
La constante siempre es esa vida que se le arrebató cuando despertó completamente crudo en Nueva York frente a sus compañeros de Metallica parados a su lado dándole un boleto de regreso a Los Ángeles. "¿Sin aviso? ¿sin segunda oportunidad?" les preguntaba y aún guarda el resentimiento que no puede quitarse pues siempre estará a la sombra de ellos. Se narran episodios clave en la vida de Metallica como el documental 'Some kind of monster' donde Dave no autorizó la inclusión de sus tomas; su negativa a asistir a la inducción en el Hall of Fame, en parte por trabajo, en parte porque sería como parte del público de forma muy llana en vez de darle el lugar que se merecía; las canciones que coescribieron y que nunca autorizó formaran parte del repertorio de Metallica; entre muchas otras situaciones donde aunque no necesariamente se justifica, se comprende lo que pasa por la cabeza de Dave Mustaine.
Es un libro muy personal, si te parecía arrogante o pretencioso no encontrarás más que explicaciones de sus actuares aquí, pero de ninguna manera disculpas. Te dice las cosas a la cara y es su forma de ser hablar duro y directo, hablando lo mismo de política (algo que nunca le gustó relacionaran con Megadeth, pero no se podía excusar ya) que de la vergüenza que daba aparecer como 2do. lugar frente a Billy Ray Cyrus en Billboard. Por esas reflexiones, y a manera de plática alrededor de una botella de whiskey de un viejo amigo que te cuenta todo lo que nunca imaginaste de él, vale mucho la pena el libro.